martes, enero 22, 2019

DH R.2, (+3 partidas) Ateneo Marítimo 6 - 2 Alaquàs, Atraco en el Cabanyal (Crónica por Enric Grau)

Afrontábamos un encuentro que considerábamos que no era de «nuestra liga» contra ya un veterano de la categoría autonómica, el Ateneo.

Durante las primeras 2 horas las partidas parecían de dura lucha, desde mi punto de vista superficialmente no me gustaban demasiado nuestras posiciones en la 1 y la 2, aunque es difícil de decir pasando 20 segundos en cada una.



El tablero tres parecia una posición equilibrada, y el cuatro una locura con un «temprano sacrificio».



foto de archivo

Cebrian me daba la sensación que jugaba una posición muy bien preparada por él, lo que me daba confianza en que habría ahí un buen resultado para nosotros.



Mi partida estaba muy bien encaminada, con una buena ventaja estática, espacio y planes claros.

La partida de Flores también parecía buena y el sacrificio en e4 le otorgaba un peón limpio con buena posición aunque consumiendo mucho reloj.

En la ocho levanté la cabeza y había una dama blanca en el tablero y la negra fuera, creo que por pieza y torre a cambio.

Es decir, la segunda mitad del los tableros parecían que se estaban decantando a nuestro favor.

Con el paso de la tarde, caían nuestros tableros 1, 2 y el 3 ganaba, 



Roberto se iba complicando y no contaba con puntuar ahí, pero habíamos puntuado el tablero tres y las cuatro últimas gozaban de buena posición.

Cebrian parecía liarse dejando un peón blanco en f7 pero no, lo tenía controlado y a cambio ponía al rival en redes de mate que terminó abandonando.

JF Plaza, rival de Flores consumió tiempo y ambos entraron en apuros. Flores parece que se dejó una amenaza directa y perdió.



El match se aspiraba al empate.

Quedábamos David y yo, que me empezaba a liar. El momento crucial es cuando llego a tejer una posición de mate con la torre en c6, peón en d6 y alfil en f5. Pero me paso de amarrategui ante los jaques con su C en b5, y mi rey en d4, decido llevar el rey a e5 en lugar de c5 que gana. Aun así el final es de clara ventaja, pero sigo cometiendo errores hasta llegar a un final de tablas, donde me dejo un doble me cambian el alfil y me coronan antes por un tiempo. Se escapa así el puntuar en el Ateneo. 



Para postre la partida de David que llevaba jugadas con la dama se va dejando piezas y acaba perdiendo.

🤷🏻‍♂ terminará esta maldición de dejarnos partidas con ventaja?

Será el síndrome del NAHA (necesidad aguda de hacer amigos)? O falta de creernos que podemos puntuar en algún match aunque sea un histórico como el Ateneo?

Las respuestas en próximas semanas.



 
foto de archivo



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Author:

www.ajedrezvalenciano.com

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