Un problema que no es tal (Artículo de opinión por Jairo Alberola)

El ajedrez es uno de los pocos deportes donde no importa la fuerza, velocidad, flexibilidad…la cosa es muy sencilla: un tablero, 64 casillas y el que juegue mejor la partida ganará. No importa nada más, y por supuesto el género tampoco, ya que se trata de cerebro contra cerebro. El decir que una mujer tiene más estrés en una partida por el hecho de ser mujer y estar representando a su género es una locura. Esto no es una guerra entre sexos, sino entre blancas y negras. 



En mi clase de ingeniería éramos casi todo hombres y unas cinco o seis mujeres. En enfermería por ejemplo ocurre al contrario: muchas mujeres y pocos hombres. Pero a lo largo de mi vida me he encontrado con excelentes ingenieras y excelentes enfermeros. Al final, lo importante  es que las personas seamos libres para elegir lo que nos apasiona, sin trabas de ningún tipo. ¿Acaso una mujer se va a echar para atrás en cursar ingeniería porque hay muchos hombres? ¡si le gusta, lo hará y será una gran ingeniera. En ajedrez ocurre lo mismo, si le pica el gusanillo jugará al ajedrez sin ningún impedimento. 

Es más, desde que conozco el mundillo del ajedrez siempre ha habido respeto hacia las mujeres y una alfombra roja para las que quisieran entrar en él. Y no solo eso, sino premios femeninos, una plaza por ser mujer para el campeonato universitario nacional, una mujer puede conseguir un título alcanzando menos ELO que un hombre y ahora en los campeonatos nacionales por equipos se obliga a tener al menos una mujer en el equipo (el equipo que no tenga, que se apañe, que eso no es problema de los que han instaurado esa regla, faltaría más). Estaremos de acuerdo en que si no hay más mujeres jugando al ajedrez, no es porque no tengan facilidades. 





No tiene sentido buscar equipos mixtos “a la fuerza”. Es más importante el talento de un ajedrecista y las horas de trabajo que haya utilizado para mejorar, que otros factores como si es alto o bajo, negro o blanco, ateo o creyente, hombre o mujer. ¿Una niña que empieza a jugar al ajedrez tiene las mismas posibilidades de competir en igualdad de condiciones con un niño de la misma edad? Según mi opinión, sí, por lo que hay igualdad y no hay que tocar nada. Luego, uno tendrá más talento, o estudiará más horas, o sus padres le pondrán un maestro particular y de esa manera mejorará más que el otro, pero no importará el género. La igualdad se consigue mediante la libertad, no mediante una paridad obligatoria metida con calzador. 

En uno de los pocos deportes donde no hay separación de sexos porque no es importante para el resultado de una partida, el Basilio esta temporada ha decidido separar sexos y ha creado un equipo femenino. Para ello ha tenido que hacer un orden de fuerzas totalmente artificial, de tal forma que el nivel de juego no es tan importante como el género. No tiene ningún sentido hacer ese equipo, aparte de para salir en los periódicos y buscar subvenciones. 

Dejemos a las mujeres en paz, y que sean libres de jugar o no al ajedrez, y dejemos tranquilo al mundo del ajedrez, sin ideologías de por medio. 




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8 comentarios :

  1. Soros ha hecho mucho daño a las mentes ignorantes. Menos mal que aún queda gente que reflexiona. Estoy contigo Jairo.

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  2. Valiente artículo Jairo y creo que muy respetuoso. Por mi parte, ompletamente de acuerdo.

    José Luis Balada

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  3. Discrepo con Kosteniuk, mañana en los 10k de Almassera acabarán unas cuantas mujeres por delante de mi, igual que en el ajedrez.
    Ramón Soliva

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  4. Vale esto está muy bien pero discrepo en una cosa. Si no queremos distinguir y queremos igualdad yo no entiendo porqué la mujer consigue antes el título de maestra. Porqué en verdad se les da un premio femenino en los torneos? Que lo consigan a igual que todos. Que los sub- .... sean para tod@s. Que los títulos sean para tod@s. Y sí Ojalá que algún día en España y en cualquier parte del mundo se iguale el número de jugadores y jugadoras. Bravo Jairo por el artículo en general....

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  5. Muy buen artículo!

    Dejemos a las mujeres en paz, y que sean libres de jugar o no al ajedrez, y dejemos tranquilo al mundo del ajedrez, sin ideologías de por medio.

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  6. No entiendo el eslogan del último párrafo. ¿Quién obliga a las mujeres a jugar al ajedrez? Y ¿cómo se hace eso de tomar decisiones sin una ideología? ¿No es este artículo puramente ideológico?

    Alejandro Tello

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  7. Completamente de acuerdo con Alejandro Tello.

    Y con el fondo del mensaje de Jairo.

    Eric Sos.

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  8. El caso es que el ajedrez no encaja, para algunas y algunos, en el discurso de la lucha por la igualdad entre hombre y mujer en todos los ámbitos de nuestra sociedad. Resulta que en ajedrez la discriminación la sufre el hombre y los privilegios (no pocos, por cierto) los tiene la mujer. Así que tiran de hipocresía y hablan de buscar la igualdad en el lenguaje ( no se diga "El jugador que reclame..."; dígase " Quien reclame..."), pero de privilegios o de discriminación... ni una palabra. Si a eso se añade que hay ajedrecistas mujeres que hablan del machismo que hay en el ajedrez, o periodistas que hablan de "Campeonato Masculino de..." o excampeonas mundiales (de ritmos rápidos) que hablan (sabiendo muy bien qué pretenden hablando así) de "torneos de hombres"...Es lógico y comprensible que provoquen el hartazgo en muchos (y muchas). Una amiga mía jugaba de joven torneos femeninos, pero ya hace mucho tiempo que no lo hace. Un día le pregunté el motivo y me contestó que jugando torneos femeninos se sentía ciudadana de segunda categoría.

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