Sobre los torneos por la igualdad, parte 3/3 (artículo de opinión por Eivor Jordà)


Dedico esta última parte a comentar soluciones para que las bases de los torneos estén escritas en un lenguaje no sexista (y no necesariamente complicado). Lo fundamental es evitar el masculino genérico (masculino gramatical para referirnos a hombres y mujeres), pues, cuando leemos o escuchamos algo expresado con este género, en nuestra mente se forma una imagen de un hombre o un grupo de hombres. Sobre esto existen numerosas investigaciones que han demostrado tal efecto disuasorio y excluyente, es decir, que no solo son palabras, sino que tienen una consecuencia sobre las decisiones y los actos de las personas, como, por ejemplo, que al leer unas bases de un torneo tengamos la impresión de que el ajedrez es cosa de hombres.


Para mostrar posibles soluciones, usaré ejemplos de bases de torneos publicadas con sus correspondientes alternativas:



- “Los jugadores deben comprobar su inscripción” mejor “Se deberá comprobar la inscripción”.

- “Los jugadores han de inscribirse en el torneo que les corresponda” mejor “La inscripción deberá realizarse en el torneo correspondiente”.

- “Los jugadores con bandera distinta a ESP…” mejor “Quienes jueguen con bandera distinta a ESP…”.

- “Un jugador no puede llevar el móvil en la sala” mejor “No se puede llevar el móvil en la sala”.

- “El árbitro podrá autorizar…” mejor “El equipo arbitral podrá autorizar…”.

- “Solo pueden inscribirse jugadores con licencia” mejor “Solo pueden inscribirse jugadores y jugadoras con licencia”.

(Desde aquí me ofrezco a corregir bases de torneos para facilitar la labor.)

Y con esto finalizo esta serie de artículos con el deseo de que hayan servido de reflexión y de estímulo para fomentar la igualdad en el ajedrez valenciano. Estoy segura de que, con la incorporación de más mujeres a este deporte, todo el mundo saldrá ganando.

Eivor Jordà Mathiasen




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7 comentarios :

  1. El equipo es género masculino ;) En todo caso sería: "se podrá autorizar [...] por quienes corresponda...

    Parece ser que si que es complicado no usar lenguaje "sexista"

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  2. Si es de veres el que diu esta xica als països angloparlants hi haurà més dones jugant que ací, ja que a l'idioma anglès no és fa distinció de gènere, per exemple the player, the arbiter, etc.
    Però pense que la situació serà la mateixa que a Espanya...

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  3. Para que haya igualdad, hombres y mujeres han de tener las mismas condiciones (sin discriminaciones ni privilegios para ningún sexo). De ahí la necesidad de que se eliminen los privilegios de las mujeres: ni torneos femeninos, ni premios especiales para mujeres. Queremos igualdad en todos los ámbitos de la sociedad...¿Y en ajedrez? Yo me ofrezco para resolver este asunto de una vez por todas: se cuentan las licencias femeninas a inicios de temporada y se fija en ese número el máximo de licencias masculinas sin admitir ni una más. ¡Y paridad conseguida!

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  4. Qué dolor de cabeza más absurdo. Gastemos el tiempo en cosas más interesantes y productivas.

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  5. Después de leer los 3 artículos, creo que se nos está yendo de las manos el tema de la igualdad. Yo llevo desde los 6 años jugando al ajedrez y nunca me ha importado ser la única chica del club o de cualquier torneo que se juegue. Al final lo que me importa es ser mejor jugadora que el que se siente a jugar contra mi, si eres una persona competitiva te va a dar igual que haya más chicos que chicas. Respecto a fomentar el ajedrez femenino, no creo que se solucione metiendo más bulto al equipo, si eres buena y trabajas como los demás llegarán tus oportunidades y si te rindes (como muchas y muchos hacen) es porque quizá no te gustaba tanto como creías.

    Respecto a las bases, yo no me paro a pensar si está pensado en masculino o femenino. Lo leo miro si me interesa disputar ese torneo y punto. No me pongo a reflexionar si va dirigido a hombres.

    Estaría bien que pensáramos un poquito más como la gran Judit Polgar (que hizo tragar sus palabras al gran Kasparov) y no fuésemos tan de víctimas.

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  6. Estoy de acuerdo con Noelia, esto se va de las manos. No suelo opinar pero creo que esta ocasión lo requiere.

    La realidad es que los "torneos por la igualdad" se organizan en su gran mayoría para cobrar subvenciones y no para la promoción del ajedrez femenino o para conseguir la famosa igualdad.

    Si realmente estuvieran interesados en la "igualdad" habrían cuidado pequeños detalles como que asistieran (al menos) dos mujeres al torneo, presencia femenina en la entrega de trofeos (de la FACV o representante municipal), redacción de las bases, presencia femenina en el equipo arbitral, etc. Incluso hubiera sido interesante contactar con los clubs para animar y/o promocionar la presencia de mujeres en la competición. Pero claro, sin duda, esto requiere trabajo y poner el nombre al torneo es más sencillo y lucrativo.

    Por otro lado, considero que apuntarme a un torneo no me supone mayor esfuerzo que a mis compañeros de equipo, normalmente enviar un correo no tiene mayor dificultad. Por lo que respecta a la participación, tampoco.

    Cuando tengo un buen resultado en un torneo es por mi esfuerzo y trabajo realizado a lo largo de los años y eso se traduce en un ELO determinado. No soy peor o mejor que un hombre, para ello vemos el ELO que equipara las fuerzas de cualquier jugador o jugadora. Cuando un torneo me va mal, siempre intento analizar las causas de este resultado. No obstante, en los 14 años que llevo compitiendo, NUNCA he considerado el género o la “presión” que se supone que sentimos las mujeres por competir rodeada de hombres como un factor que influye en mi mal juego.

    Durante estos años he tenido la oportunidad de compartir y competir con muchas compañeras y ellas tampoco han tenido esa sensación, en mi opinión, la presión por ser la única mujer no es un sentimiento generalizado entre las ajedrecistas.

    Respecto a la paridad, considero que no es un objetivo para conseguir. No tenemos que perder de vista la realidad, la mayoría de clubs no tiene ninguna jugadora con lo cual, exigir una representación al 50% solo haría que devaluar el nivel de las competiciones. Además, las niñas siempre jugarían entre ellas y perderían el interés. Considero más viable introducir obligatoriamente una jugadora en las categorías superiores y poco a poco ir extendiendo, tal y como están haciendo actualmente en los nacionales por equipos.

    Por lo que respecta a los premios femeninos, jamás he decidido mi participación en una competición por la existencia o ausencia del premio femenino. El 90% o más de los hombres se quedan sin premio en un torneo y no por ello decae la participación masculina. Si fomentamos la participación a cambio de recompensas, cuando se retiren las recompensas desaparecerá la conducta reforzada, es decir, las niñas dejarán de jugar. Sería preferible enseñar a las niñas a disfrutar del juego y reforzar la motivación intrínseca del mismo.

    Desde mi punto de vista, sería más productivo formar a aquellas personas encargadas de la formación de los peques en pedagogía y herramientas de aprendizaje para saber motivar y guiar a lo largo de la etapa ajedrecística, así como fomentar la capacidad de trabajo y el esfuerzo. Esto es lo que lleva al éxito en cualquier disciplina.

    Disfrutemos del ajedrez y de la diversidad que tenemos, eduquemos en equidad.

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