Sobre los torneos por la igualdad, parte 2/3 (artículo de opinión por Eivor Jordà)


Como comentaba en la primera parte de esta trilogía, las mujeres nos encontramos en una situación de notable inferioridad numérica en los torneos de ajedrez, y eso suele conllevar un nivel de estrés añadido para nosotras. Además, que clubes y torneos estén mayoritariamente (o exclusivamente) compuestos por hombres es algo que, sin duda alguna, actúa como repulsivo para futuras jugadoras (tampoco un hombre se sentiría relajado en un club compuesto casi exclusivamente por mujeres). Por tanto, la vía para alcanzar la plena incorporación de las mujeres al ajedrez pasa por la paridad, es decir, la igualdad numérica entre jugadores y jugadoras.

¿Qué medidas podrían llevarse a cabo para alcanzar este objetivo? 






En primer lugar, los clubes deberían hacer un esfuerzo por incorporar jugadoras, de lo contrario, la situación actual se prolongará indefinidamente. Para ello, es importante entender que la norma de la paridad es fundamental, tanto para que las ya jugadoras no se sientan un “bicho raro” y acaben abandonando el ajedrez, como para que nuevas jugadoras decidan incorporarse con normalidad (pues son muchas las mujeres que no se atreven a dar el paso de entrar en un mundo tan masculino).

La paridad se puede iniciar creando equipos igualitarios compuestos al 100% o al 50% por mujeres. Por ejemplo, un club de 4 equipos podría comenzar por crear un equipo exclusivamente femenino o compuesto por 4 hombres y 4 mujeres (el resto de los equipos seguirían siendo masculinos). Los equipos exclusivamente femeninos (8f) permiten que las jugadoras noveles se sientan más arropadas cuando comienzan a competir, mientras que con los equipos paritarios (4f+4m) la paridad se hace patente. En ambos casos, conseguimos que la igualdad se visibilice y que las jugadoras que forman parte de ellos se sientan más integradas. Este sistema lo hemos puesto en práctica en el club Basilio y los resultados son contundentes, en una temporada hemos pasado de un 5 % de a un 20 % de jugadoras.

Otra medida incentivadora (aunque ya se ha demostrado que no es suficiente) es incluir premios a la mejor fémina en los torneos. Esta medida considero que debería seguir manteniéndose hasta alcanzar la plena paridad. Hay quien considera que es injusta, pues de ese modo las mujeres acceden más fácilmente a premios o clasificaciones. Pero, mientras haya menos mujeres que hombres compitiendo, lo injusto es precisamente esa inferioridad numérica y debemos seguir esforzándonos para subsanar esta injusticia.



(Continuará…)




Eivor Jordà Mathiasen


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2 comentarios :

  1. Hola Eivor, quería felicitar al club por vuestra labor fomentando el ajedrez femenino. A mi me parece más interesante los equipos mixtos, de todas las categorías y con un mínimo de féminas por equipo. Esta medida debería implementarse progresivamente.
    En cuanto al premio femenino,

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  2. Creo que en las edades más tempranas los niños y las niñas tienen un nivel de juego y un interés por el juego similares. Esto es, mientras prevalece el aspecto lúdico del ajedrez. Pero al aparecer el aspecto competitivo del ajedrez la cosa cambia. Ya no basta con jugar y pasar un rato agradable, hay que estudiar, entrenar,...porque, si no, no se progresa. Y es entonces cuando las niñas ya no se sienten tan interesadas y prefieren dedicar su tiempo libre a otras cosas. ¿Es esto cierto?

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