El ajedrez y las excusas (por Marcos García)


El ajedrez y las excusas

Bien es sabido por todos que frente a ridiculizantes derrotas en los diferentes juegos, se recurre de forma habitual a las excusas, aunque si me permiten en el ajedrez son incluso mas manoseadas, ¿Qúe sería de nosotros sin ellas?

Es curioso ver lo que  hemos luchado para poder tener la libertad de decidir por nosotros mismos, y cuando hacemos ese uso, no siempre tenemos la valentía de afirmar con determinación la autoría sino que con ademanes furiosos insistimos sobre el causante de tal fatalidad, sin más rodeos les invito a dar un vistazo sobre las excusas más interesantes que se pueden ver en el panorama ajedrecístico.

Podemos ver personas con poca creatividad que utilizan excusas muy típicas cuando apenas se tienen segundos para inventar una en condiciones, como por ejemplo: “¡Qué suerte tuviste! Como si hubiera una conspiración divina en contra del desafortunado. 

Los hay mejor entrenados y cuando no dan crédito a la paliza recibida y atisban las primeras risitas de los espectadores exclaman que estan siendo esperados y debido a las prisas no había forma de pensar mientras se ausentan del lugar con ávida energía.

Encontramos algunos maniáticos que acusan a las piezas de ser las causantes de sus fracasos por lo que corren a por unas nuevas con las que jugar.

Ciertos casos estan siendo investigados por Expediente X, determinados sujetos afirman no saber por qué su mano se alargó procedió a flexionar sus dedos para cogerla y trasladarla a otra ubicación.

Corren ciertos rumores de que algunos humillados afirmaron tras la derrota dejarse ganar por ser amigo del verdugo, cualquier otro resultado habría sido una falta de respeto hacia este último.

¿Quién no conoce algún amnésico? Todo el mundo sabe de alguien que afirma rotundamente no haber jugado nunca la partida en la que se le nombra. Verán como el sujeto se encogerá de hombros y con cara de despistado logrará desviar su atención.

Qué me dicen de los masocas que sostienen frases como “Lo vi, pero la puse”.

Seguro que habran escuchado individuos que perdieron por su falta de sueño, o  que como tenían mucho apetito no pudieron pensar.

Cuando la excusa sabe a poco, las ofensas a mujer y demás familia siempre es bien avenida, incluso será saboreada con mayor placer si están presentes en la sala los miembros citados.

Pero las excusas en internet siempre son más fáciles, podemos argumentar que la familia nos estaba molestando, que con tanto ruido por las obras del vecino es imposible pensar, que los niños no le dan respiro, que las necesidades vitales como le obligaron a dirigirse al WC.

¿A quién no le han escrito “Perdón, el telef...” cuando acabamos de sacar el rey oponente a bailar por el tablero? 

Algunos carentes de vergüenza cuando son objeto de ataques y terminan con posiciones embarazosas no dudan en aducir razones del tipo “Me llaman para comer” cuando no son mas que las 12:00 del medio día.

Aunque si se da el caso de ser protagonista de una secuencia de jugadas sofocantes que tiene como colofón un mate en 13, este autor aconseja abandonar el nick y volver al mes siguiente con una nueva identidad para evitar posibles mofas el resto de nuestra existencia.

Por último, si saben buscar, no garantizo nada, podrán encontrar gente que lo felicitarà por la partida y le invitará a iniciar una nueva, repito, no garantizo nada. 

  
Comparte en Google Plus

Acerca de Vicent

Colabora en AjedrezValenciano.com

1 comentarios :

  1. http://www.thechessworld.com/learn-chess/9-training-techniques/435-3-excuses-that-prevent-us-from-becoming-stronger-chess-players

    ResponderEliminar